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Giorgio La Pira
"No: la acción no puede limitarse a la primera, dulce, inmediata, misericordiosa, intervención samaritana de la conferencia de San Vicente: necesitaba intervenciones sólidas, colectivas: se quiere una arquitectura social diversa que de a la sociedad -y al estado que la expresa- un rostro diverso y una estructuración diversa."El proyecto bosquejado por una joven existencia, que tenía sólo a Dios como luz, como vida y como orientación, está llamado a revelar a tantos el calor de "misión" que la vida tiene para todos: introducir el cielo en la tierra, la luz en las tinieblas, la gracia en la naturaleza, la ciudad de Dios en la ciudad del hombre. Estamos seguros de que ese proyecto será tomado y seguido por muchos: porque esto es lo que requiere la historia presente; una generación nueva que recupere la divina, fresca y transformadora energía del Evangelio, y haga despuntar así sobre la civilización y sobre la sociedad entera -como pensaba Pier Giorgio- un nuevo amanecer de esperanza cristiana, de paz cristiana y de fraternidad cristiana".